Entrevista en profundidad: Gastronomía, salud, vocación y compromiso

Ángeles Fernández Cadenas: “La fisioterapia es el ingrediente secreto para una vida plena”

La primera decana del Colegio de Fisioterapeutas de la Región de Murcia reivindica el valor científico, social y humano de la profesión

La decana del Ilustre Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Región de Murcia, Ángeles Fernández Cadenas, repasa en esta entrevista su trayectoria profesional y humana, marcada por la empatía, la fisioterapia respiratoria y el compromiso social. La conversación profundizó especialmente en la relación entre salud, alimentación y gastronomía, destacando la importancia de la nutrición y la prevención física en hostelería. La entrevista se desarrolló en el restaurante El Rincón de Mi Color, en Molina de Segura, acompañado de un menú degustación de Antonio Romer.

Ángeles Fernández Cadenas: ayudar a respirar mejor “en todos los sentidos”

Hablar con Ángeles Fernández Cadenas es hacerlo con una profesional que transmite serenidad, cercanía y humanidad desde el primer instante. La decana del Ilustre Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Región de Murcia no solo representa a miles de profesionales sanitarios, sino que además simboliza una manera muy concreta de entender la salud: desde la empatía, el acompañamiento y el compromiso social.

Primera mujer al frente del Colegio de Fisioterapeutas de la Región, su trayectoria está marcada por la formación continua, la fisioterapia respiratoria, la docencia y el trabajo con pacientes respiratorios, pediátricos, crónicos y paliativos. Pero detrás del currículum también aparece una persona profundamente humana, marcada por experiencias personales que terminaron definiendo su camino profesional.

La propia Ángeles recordó que el Colegio se fundó en 1997 y que el próximo año celebrará su trigésimo aniversario. Sin embargo, mucho antes de ocupar responsabilidades institucionales, comenzó como una joven recién diplomada que prácticamente entró a trabajar sin tiempo “ni para hacer el currículum”.

Aquellos primeros años en clínica general estuvieron llenos de cervicalgias, lumbalgias y esguinces de tobillo, aunque realmente el origen de todo se encontraba mucho más atrás, en un accidente sufrido durante su juventud. Ella misma reconoció que “ese accidente que sufrí estudiando tercero de BUP lo marcó claramente”. A raíz de aquellas secuelas descubrió la fisioterapia y encontró en aquellos profesionales algo más importante que la técnica.

“Lo que más me impactó, además de su sabiduría sanitaria, fue su forma de ser, su amabilidad, su alegría y su empatía”, explicó. Aquella experiencia cambió su vida hasta el punto de pensar: “Esto me gusta”.

Desde entonces, la fisioterapia dejó de ser una posibilidad para convertirse en vocación.


 

La fisioterapia respiratoria como forma de entender la vida

Ángeles Fernández encontró pronto su lugar dentro de la fisioterapia respiratoria, una disciplina compleja y muy especializada que terminó marcando toda su carrera profesional. Según explicó, ya durante la universidad sintió interés por esta área y dedicó su trabajo final de carrera a niños con parálisis cerebral infantil.

Más tarde, un curso sobre terapias respiratorias domiciliarias terminó de orientar definitivamente su trayectoria.

La decana define esta especialidad con una metáfora gastronómica llena de sensibilidad: “La fisioterapia respiratoria sería el aire del plato. Invisible, pero esencial”. Una frase que resume perfectamente su forma de entender la profesión.

También confesó que convivir personalmente con una discinesia ciliar primaria le permite comprender desde dentro las dificultades respiratorias de muchos pacientes. “No solo aplico técnicas, entiendo desde dentro lo que significa respirar con dificultad”, afirmó.

Esa mezcla entre conocimiento científico y experiencia vital es probablemente una de las claves que explican la enorme cercanía que transmite con sus pacientes.


 

La importancia de la empatía

Para Ángeles Fernández, la empatía no puede enseñarse únicamente en las aulas. “La empatía hacia los pacientes no se enseña”, aseguró, añadiendo que esa capacidad humana se aprende muchas veces observando a compañeros y viviendo situaciones reales.

Su trabajo con pacientes pediátricos y cuidados paliativos ha dejado profundas huellas emocionales en su vida. Reconoció que acompañar a niños en procesos terminales le enseñó a valorar mucho más la existencia.

“Los cuidados paliativos te enseñan a valorar todavía más la vida”, comentó emocionada.

También recordó la dureza emocional de algunas pérdidas: “Es muy duro cuando un niño se va”. Aun así, explicó que el mayor regalo de su profesión siempre ha sido el mismo: “El momento más gratificante siempre ha sido ver a los pacientes tranquilos y verlos sonreír”.


 

Liderar desde la cercanía

Su llegada al decanato nació casi de manera natural tras una conversación con su amigo Antonio Ríos. Ambos coincidían en una idea clara: “Si las cosas no se cambian desde dentro, desde fuera es imposible”.

Desde entonces ha tenido que gestionar reuniones, negociaciones y responsabilidades institucionales, aunque insiste en que el liderazgo no depende del género. “No depende del sexo de un líder, depende de la personalidad, del carisma y de la fuerza”.

Define el cargo con otra metáfora culinaria muy gráfica: “Como decana, no solo cocino: organizo la cocina, diseño la carta y cuido al equipo”.

Su liderazgo, según explicó, intenta ser siempre facilitador y humano. “Crear las condiciones para que otros brillen” forma parte de su filosofía de trabajo.


 

Gastronomía y fisioterapia: una relación más cercana de lo que parece

Uno de los aspectos más interesantes de la entrevista llegó al abordar la relación entre fisioterapia y gastronomía.

Aunque inicialmente comentó que aparentemente no existía conexión, rápidamente profundizó en una realidad muchas veces desconocida: la alimentación es clave en los procesos de recuperación física.

“La nutrición es clave para la recuperación”, afirmó.

La especialista explicó que el organismo necesita energía y proteínas para regenerar fibras musculares y mantener un adecuado funcionamiento físico. También subrayó la importancia de la hidratación y del control del sobrepeso, especialmente en patologías respiratorias y enfermedades raras.

“Muchísimas enfermedades vienen derivadas del sedentarismo, de la mala nutrición o de la obesidad”, aseguró.

La conversación derivó entonces hacia el ámbito hostelero. Ángeles Fernández habló de los problemas físicos que sufren muchos camareros y cocineros debido a las largas jornadas de pie y a los movimientos repetitivos.

“Los camareros, con el peso de las bandejas, realizan gestos continuados que pueden acabar lesionándolos”, explicó.

Por ello defendió la necesidad de crear programas preventivos específicos para hostelería, incluyendo ejercicios y estiramientos en restaurantes y cocinas.

También dejó una reflexión muy llamativa sobre bienestar emocional y gastronomía: “Existe una conexión entre placer gastronómico y bienestar físico”.

Y añadió una frase tan sencilla como reveladora: “Cuando estás en un restaurante disfrutando, ahí, en ese momento, se te olvida el dolor de espalda”.


 

Una profesional en constante evolución

Con más de veinte años de experiencia clínica, docencia universitaria y participación en investigaciones nacionales e internacionales, Ángeles Fernández continúa defendiendo la necesidad de seguir aprendiendo.

“La formación continua tiene que ir acompañando a cada fisioterapeuta”, señaló.

Su trayectoria profesional incluye trabajos en la Asociación Murciana de Fibrosis Quística, la Unidad Regional de Hospitalización Domiciliaria y Cuidados Paliativos Pediátricos, y actualmente, se encuentra en el servicio de neumología del Hospital Santa Lucía de Cartagena.

Además, ha impartido formación a compañeros fisioterapeutas y participado como ponente en congresos científicos.

La entrevista terminó con una pregunta clásica dentro de la gastronomía… la tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla… Su respuesta fue clara: “Con cebolla. Siempre”. Una elección que, como ella misma, no deja lugar a dudas.

Angeles Fernández resume su propia trayectoria como “un plato de alta cocina con raíces mediterráneas: técnico, pero profundamente humano”.

Una definición que probablemente resume perfectamente quién es.


 

Restaurante el Rincón de mi Color: gastronomía, cercanía y conversación

La conversación con Ángeles Fernández Cadenas se desarrolló en el restaurante El Rincón de Mi Color, un establecimiento donde el ambiente cercano y la hospitalidad marcaron la jornada desde el primer momento.

El chef y propietario Antonio Romer recibió a los asistentes con cercanía y profesionalidad, preparando un completo menú degustación que acompañó perfectamente el desarrollo de la entrevista.

La experiencia comenzó con unos sabrosos calamares encebollados y continuó con queso fresco y jamón a la plancha, una combinación sencilla pero llena de matices. La ensalada de tomate con tallos y caparrones aportó frescura y sabor tradicional murciano, mientras que el surtido de croquetas (de boletus, jamón, marisco y rabo de toro) permitió disfrutar de diferentes texturas y elaboraciones.

Uno de los momentos más destacados llegó con las vieiras a la plancha con salsa verde y la flor de alcachofa con foie, dos platos donde el producto y la técnica brillaron con personalidad propia.

El cierre salado del menú lo protagonizó un magnífico guiso de atún de ijada a la murciana, una elaboración intensa y tradicional que puso en valor la cocina regional.

Estos fueron los platos degustados en el menú

En ese ambiente relajado y gastronómico, la conversación sobre salud, bienestar y humanidad fluyó con naturalidad. Una mezcla perfecta entre gastronomía y reflexión que permitió descubrir el lado más cercano y humano de una profesional cuya vida gira, como ella misma dijo, alrededor de una idea muy concreta: “Ayudar a respirar mejor, en todos los sentidos”.


 


 

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