Entrevista al abogado y presidente de la Asociación Gastronómica “Las Carchelas”

Santiago “Yoni” Serna: El abogado que defiende la gastronomía con la misma pasión que el Derecho Mercantil

“En la asociación el hilo conductor es la diversión, pero siempre con una mira puesta en la solidaridad”

Santiago Serna Rocamora, más conocido como Yoni, es un reputado abogado mercantilista con despacho en la Calle San Patricio de Murcia, cuya vida profesional convive en armonía con su pasión por la gastronomía y la cultura. Como nuevo presidente de la asociación Las Carchelas, que cuenta con 77 miembros, Yoni lidera un grupo basado en la amistad y la solidaridad regional. En esta entrevista, repasa su trayectoria, su visión de la cocina murciana como motor de identidad y sus planes de futuro, que incluyen la creación de unos premios culturales y la expansión de las actividades de la asociación por toda la región.

En pleno corazón de Murcia, a un paso de la Catedral, se encuentra el despacho de Santiago Serna Rocamora. Si preguntas por Santiago en la Calle San Patricio 10, planta 1, despacho 1, te atenderá un abogado impecable; pero si preguntas por “Yoni”, te abrirá la puerta un apasionado de la vida, la gastronomía y la cultura regional. Como amante del buen yantar que ha recorrido mil barras y escuchado otras tantas historias, hoy me siento con él para desgranar no solo leyes, sino el alma de una asociación que está dando mucho que hablar: Las Carchelas.

El abogado que quiso ser arquitecto

Yoni nos recibe en su despacho, un lugar que respira rigor jurídico pero donde el trato es de una cercanía asombrosa. Lo primero es aclarar el apodo. “Johnny, eso viene del colegio y ya no se quita. Es más, me felicita casi la misma gente el día de San Juan con todo mejor interés que el día de Santiago”. Con 57 años recién cumplidos, padre de María y Santi, su trayectoria es la de alguien que sabe que la realidad a veces corrige los planes del papel.

Aunque hoy es un referente del derecho mercantil, su vocación primera era otra. “A mí me gustaba la arquitectura, pero se estudiaba en Madrid y mis padres no me daban la carta de libertad”, confiesa con humor. Tras un breve intento con las oposiciones a registros, encontró su sitio en la abogacía, aprendiendo de grandes como Emilio Díez de Revenga. “Yo aprendí con Emilio… su fuerte era el contencioso, pero luego lo veía hacer una demanda civil y su fuerte era el civil… yo pensé: pues si se pueden tener tantos fuertes, yo también puedo ser fuerte en varias”.


 

Entre togas y fogones: El arte de vivir

¿Cómo se compagina la exigencia de un despacho en San Patricio con la presidencia de una asociación gastronómica? La receta es sencilla: “Levantándome muy temprano. Si te levantas muy temprano, da tiempo a hacer muchas cosas”. Yoni es de esos que disfrutan de una jornada larga que suele culminar en una comida tardía, a eso de las tres y media o las cuatro, tras haber empezado a las seis de la mañana.

Para él, la gastronomía no es solo comer; es desconexión absoluta. “A mí me gusta mucho cocinar y cuando cocino… además de relajarme mucho se me olvida cualquier cuestión”. Es un hombre que valora el momento de plenitud en la cocina, pero que sabe separar los espacios. En el restaurante, busca paz, y en el despacho, profesionalidad. “Igual que yo no le digo a ellos cómo se cocina en su restaurante, a mí no me gusta que ellos me digan cosas de derecho cuando voy a comer”, sentencia con una sonrisa. De hecho, tiene una respuesta brillante para quienes intentan mezclar ambos mundos: “El otro día un cliente me dijo: ‘¿Hay algún bar cerca de tu despacho que tenemos que vernos?’. Le dije: ‘Hay uno que se llama Sala de Juntas. Sube al primero y allí nos sentamos…'”.


 

Las Carchelas: Más que una peña, una familia solidaria

Recientemente nombrado presidente de Las Carchelas, Yoni habla con orgullo de este grupo que hoy reúne a 77 miembros. Lo que nació en un chat de WhatsApp se ha convertido en una asociación con un carácter regional único, que une a gente de Murcia, Cartagena, Jumilla o Yecla.

El germen de todo es la amistad y una figura central: Paquichelo Cano. “Creo que hay un hilo conductor que se llama Paquichelo Cano… una persona con muchos amigos, pero con muy buenos amigos”. Pero Las Carchelas no es solo diversión. “Surge en torno a no solo el amor a la gastronomía y a la cultura, sino también a la solidaridad”. Han colaborado con causas como la Asociación de Parkinson de Cartagena o proyectos en favor de la calidad de vida.

A pesar de ser abogado, Yoni huye de la rigidez para su grupo. “Si nos empeñamos con rigideces formales… quizá vamos a desnaturalizar la asociación. No hay tesorero porque como ni cobramos ni nada, lo que hacemos es que allí donde vamos pues pagamos siempre”. Para él, basta con un decálogo de convivencia que mantenga el espíritu de camaradería y diversión.


 

Un mapa gastronómico con nombre propio

Hablar con Yoni es hacer un tour por los sabores de nuestra tierra. Define la gastronomía murciana como “una riqueza”. Para un visitante, su propuesta es clara: no perderse el Mar Menor, Cabo de Palos, el arroz de Calasparra o los vinos de Jumilla y Yecla. Y si tiene que dar nombres de referencia, no duda: “Creo que la cocinera más en forma de la región de Murcia es María de Magoga… Mi restaurante de referencia en Murcia es El Churra… los mejores arroces y donde disfruto como un chinche es en el Baret de Joan Belda… y también tengo como referentes a Miguel que fuera de La Pequeña y a Pura Cepa “. También menciona con cariño el Morales y La Bien Pagá, este último vecino de su despacho.

Su debilidad es el arroz y el caldero, aunque también defiende la paletilla de cordero segureño y los dulces de Navidad. Y, sobre todo, defiende el orgullo de lo propio. “Aquí tenemos que aprender a decirlo porque mejor que aquí, difícil. Tenemos un poquico de complejo… a lo mejor”.


 

El futuro: Premios y expansión

Como nuevo presidente, Yoni tiene objetivos claros. El más ambicioso: crear un premio gastronómico-cultural que perdure en el tiempo. “Que el premio ese se diese con miembros de la asociación y abriendo el jurado a… críticos de arte y de gastronomía, a la Academia de Gastronomía… que no sea una cosa endogámica”.

Además, quiere que la asociación sea itinerante. No quiere que todo se quede en Murcia capital. Su idea es rotar las reuniones por Cartagena, Cehegín o Calasparra para conocer nuevos amigos y asociados. “Si conseguimos que haya más gente por ahí que tenga ganas de que nos juntemos, mejor”.

Terminamos la charla con la pregunta del millón, la que define a cualquier gastrónomo de raza: ¿Tortilla de patatas con o sin cebolla? La respuesta de Yoni es firme y sin fisuras: “Cebolla. Con cebolla y no muy suelta”. Así es Santiago Serna, un hombre que prefiere las cosas con sustancia, ya sea en un pleito mercantil o en un plato de lentejas.


 

Fotogalería de imágenes de la entrevista

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